jueves, 28 de junio de 2012

LAS TECNOLOGÍAS EN LA EDUCACIÓN

El nuevo orden social basado en las TIC ha generado un cambio profundo en todas las relaciones comerciales, sociales y económicas, sobre todo en aquellas desarrolladas en el mundo digital, generando una replanteamiento de derechos como la intimidad, cultura, privacidad de las comunicaciones, igualdad, libertad de pensamiento, integridad, derecho de autor, entre otros. El uso de las nuevas y avanzadas tecnologías se ha convertido en el elemento promotor de la educación  y han repercutido de forma directa en la transformación de nuestros pueblos, a partir  de su desarrollo en un ámbito no tradicional, sea en el mundo virtual; pero ello también ha llevado a un enfrentamiento entre ése derecho y otros derechos fundamentales como: el derecho a la educación, derecho a la intimidad, a la libertad de pensamiento, de acceso a la cultura, etc.

ESCENARIOS PARA LA DOCENCIA

Son las aulas o campus virtuales, a cuyos escenarios se accede conectándose a una red educativa telemática. El teletutor, por ejemplo, puede proponer una serie de problemas previamente diseñados, controlar a distancia lo que hacen los alumnos   en su telepupitre escolar o doméstico, corregirles interviniendo en su pantalla, sugerirles ideas, motivarles, etc., pero todo ello en un nuevo medio que no es físico, sino electrónico. Incentivar el trabajo en equipo en el nuevo entorno telemático es uno de los mayores problemas de la actividad docente.

        Al respecto, la aparición de un nuevo lenguaje en Internet, el VRML (Marc Pesce, 1995), tiene gran importancia. Por decirlo brevemente, dicho lenguaje permite generar escenarios virtuales en donde interactúan muñecos digitales (los avatares) teledirigidos por personas, pudiendo moverse, acercarse, gesticular, intercambiar objetos digitales (ficheros, mensajes), etc. Un aula no tiene por qué ser una videoconferencia ni depender de las cámaras de video conectadas a Internet   para transmitir imágenes corporales. Mucho más interesante desde un punto de vista educativo será crear esa especie de teatros para este 3er. Momento, de modo que los alumnos y los maestros interactúen a través de sus respectivos cuerpos electrónicos (avatares), lo que les permitirá aprender a moverse y a comportarse en los escenarios del momento.


Estos nuevos materiales docentes, telemáticos y multimedia, habrían de ser elaborados por los mejores especialistas en ciencias y humanidades, pero contando con la colaboración de los/as mejores escritores/as electrónicos, es decir: los expertos en diseño gráfico, en sintetización multimedia, en análisis de imágenes y sonidos, etc. Así como la Revolución Francesa llamó a sus mejores intelectuales y científicos para elaborar los nuevos materiales educativos, así también hay que poner a trabajar conjuntamente a expertos en cine, música, publicidad, hipertexto, etc. Con especialistas en las diversas disciplinas científicas,  técnicas y humanísticas, con el fin de generar los materiales educativos adecuados para el espacio telemático, y no sólo para el aula presencial.

Aparte de alfabetizar a los chicos para el entorno urbano, hay que alfanumerizarlos para el entorno telemático. Ello implica, por ejemplo, que sepan analizar y construir imágenes visuales y sonoras transmisibles por vía telemática o televisiva, de modo que puedan leerlas, escribirlas y componerlas, y no sólo verlas y escucharlas, como ahora sucede entre los analfanuméricos, que somos la gran mayoría. También se requiere graduar los contenidos educativos multimedia, adecuándolos a las edades y a las diferencias culturales y sociales, en lugar de ofrecer ese maremágnum de oferta audiovisual que actualmente existe en las plazas y calles de mundo virtual educativo.

Construir las escuelas virtuales conlleva generar sitios (sites) específicos para cada materia y para cada nivel educativo. Por supuesto, es necesario formar a los profesores que ejercerán como tutores virtuales, introduciendo nuevas materias en los componentes docentes. Esta es una de las primeras acciones a acometer, conjuntamente con la elaboración de los nuevos materiales docentes para el entorno electrónico y digital.

Dicho en términos generales, se requiere toda una política educativa en espacios no convencionales, y no sólo una política educativa. La tarea es ingente, pero la institución de los actuales sistemas educativos en aquellos países en donde existen y funcionan desde hace décadas no lo fue menos.